
Pocos documentos pueden resumir el trágico futuro de una guerra como la inminente noticia del
inicio de ésta. Este telegrama del presidente del consejo de Servia, Pacu, a un ministro de ese
país en París, describe con absoluta frialdad el inicio de una masacre que costaría la vida a
más de 9 millones de personas: la Primera Guerra Mundial.
"Belgrado, 12/25 julio -legación Servia, París (para Vernish)-. Muy urgente secreto desmienta,
hasta recibir nuevas instrucciones, cualquier informe medidas tomadas aquí o en Petersburgo.
Stop. Afirme situación grave, pero en forma alguna desesperada a pesar de la violencia del
ultimátum insista sobre nuestro profundo deseo de conciliación y confianza en resultado
intervención grandes potencias amigas. Stop. Absolutamente necesaria opinión Parlamento francés
que ignora todos los preparativos militares aquí y en Petersburgo. Stop. Conforme deseo Zar
apresuramos movilización hemos comenzado a enviar a Nisch archivos tesoros servicios oficiales.
Stop. Terminada evacuación arsenal Kragujevatz. Stop. Informar Tardieu Berthelot. Stop. Acuerdo
Sazonov respuesta al ultimátum forma conciliadora fondo negativo. Stop. Guerra Segura. Stop.
Urge facilitar viaje a Londres donde estarán seguras Madame Pachilch y familia Pacu".
(*) El archiduque austriaco Francisco Fernando había sido asesinado en Servia, y el Imperio
Austro-Húngaro exigió sin éxito intervenir en Servia para ajusticiar a los responsables. El
Imperio, apoyado por Alemania, le declaró la guerra a Servia que estaba protegida por Rusia,
Francia y Gran Bretaña, países que inmediatamente después entraron en el conflicto que duraría
cuatro sangrientos años.