Es sin duda la construcción más imponente creada en la historia de la humanidad. Llamada Chang
Cheng en chino, se extiende por más de 6000 kilómetros desde las montañas de Corea hasta el
desierto de Gobi, en el norte del país más poblado del mundo.

Los orígenes de la muralla se remontan al año 221 a.c., cuando Qin Shi Huang, el primer
emperador chino, ordenó la construcción de una barrera que protegiera toda la frontera norte
de los hunos y mongoles, que estaban atacando los poblados de la zona. Se utilizó barro, piedra
y tierra comprimida para la construcción de la obra que en su primera parte ya medía 4800
kilómetros. La dinastía Han prosiguió la obra durante el siglo I a.c., cuando China se expandió
hacia el oeste 500 kilómetros (además de restaurar lo hecho por la dinastía Qin), y así seguir
protegiendo su territorio. Además, le agregaron torres de vigilancia.
Durante más de 1000 años la obra casi permaneció intacta, aunque la mayoría de sus tramos
se hicieron abajo por el tiempo y el clima, hasta que en el siglo XIV la dinastía Ming la
extendió hasta la distancia actual. Fue en esta época cuando la muralla alcanzó su máximo
esplendor gracias a la tecnología empleada a base de ladrillos: eran más altas, largas, anchas,
adornadas, y cruzaban las zonas más impensables como grandes montañas y ríos (en algunos lugares
la construcción se elevaba a un ángulo de 70 grados). Es esta la muralla que todos conocemos.
Pero quien piense que los más de 6000 kilómetros de muralla es tal como la hecha por la dinastía
Ming, está equivocado. Buena parte del tramo desapareció, o no son más que piedras sobre
piedras, montículos de tierra, y hasta los mismos ríos y montañas sirvieron como escudo (es
falso decir que la gran muralla china es continua de principio a fin). Sin embargo la
grandiosidad de la obra, y la unión de tecnologías de mil años de diferencia entre cada una de
ellas, impresiona a cualquier visitante que ose recorrerla de principio a fin.
Actualmente la gran muralla no protege a China de ningún invasor, de hecho más de uno duda que
alguna vez lo hizo. Lo único cierto es que ahora es uno de los mayores atractivos turísticos del
planeta.